CARLET_JUTNA_LOCALE.jpg

A veces los detalles se pierden en conceptos difusos que con los tiempos convulsos se vuelven mas estridentes.

Voy a intentar dar alguno de estos detalles con claridad para evitar opiniones confundidas que creo que de vez en cuando no viene mal recordar para conocimiento popular.

A veces me sorprendo de lo poco que los propios falleros sabemos de nuestra fiesta en general. De lo poco que conocemos de nuestra historia y de lo poco que comprendemos que vamos evolucionando como del día, de manera imperceptible pero constante.

Y es cuando perdemos el horizonte y nos vemos abocados a comentarios erróneos de la realidad fallera en nuestra comunidad autónoma.

Voy a intentar sintetizar para que comprendamos un poco lo que somos.
Y esto viene a colación de algún comentario sobre la "pertenencia" de las fallas de juntas locales a la Junta Central Fallera y a la petición de las juntas locales de que la Generalitat Valenciana cree un ente que englobe a todas ellas.

La gran mayoría de las fallas de la Comunidad Valenciana están englobadas en juntas locales con las fallas de su propio municipio. Así vemos que hay juntas locales que tienen 35 fallas como es Alzira o juntas locales que tienen 3 fallas como es Sedaví o 4 como es Picanya.

Cada junta local tiene su personalidad, su directiva y su relación directa con su propio ayuntamiento. Así como muchas de ellas tienen sus falleras mayores y algunas cortes de honor. (No todas).
Celebran sus actos internos, como elección de las falleras mayores, exaltaciones, concursos diversos, etc. Cada una su actividad.

Valencia, la Junta Central Fallera no deja de ser otra junta local, con la particularidad de que engloba fallas de 5 municipios, la propia ciudad, Chirivella, Quart de Poblet, Burjassot y Mislata, al igual que la Junta Fallera de Sagunto cuenta con fallas de 3 municipios, Gilet y Faura, o la de Gandía con fallas de dos, Benirredrá.

Pero que tiene en su listado a 385 fallas siendo además, la ciudad donde nacieron las fallas. En su centro histórico.

Hasta ahora, la Junta Central Fallera se ha prestado a ejercer de punto de encuentro de las juntas locales de la Comunidad, de hecho, tiene una muy activa delegación de juntas locales que es la que coordina los eventos conjuntos entre todas las juntas locales. Lo más conocido de estos eventos son las reuniones anuales que se celebra, suelen ser 3 al año, el campeonato de Truc del Reino, el acto de despedida de las falleras mayores de la Comunidad o lo más reciente que es el concurso de play backs de las juntas locales llamado "La Champion de los play backs" con el lema "Junts molen mes" o los premios de los "unos" a los artistas ganadores de cada junta local. También se coordina la exitosa "gala fallera de las juntas locales" que suele ser presidida por la fallera mayor de Valencia.

La admiración de las juntas locales por el Cap i Casal es evidente. Y como valencianos no suelen perderse las noches previas disfrutado de las rondas recorriendo las plantás o la tradición arrancada en el 75 aniversario de la Junta Central Fallera de desfilar en la ofrenda de Valencia cinco personas por junta local, suelen ser las falleras mayores, sus acompañantes y el portador del estandarte
Pero eso no es incompatible con la petición que ahora se está moviendo de crear un ente autonómico que ejerza de enlace entre todas ellas y que sea supra municipal para situaciones como la que este año estamos viviendo.

Recuerdo que ya tuvimos algún episodio que se tuvo que hacer unos comunicados conjuntos como el del IVA al 21% olas declaraciones del entonces presidente de la Generalitat Valenciana Alberto Fabra cuando dijo en Alicante que las fallas se podían pasar al tercer lunes de marzo. Una aspiración histórica de las fallas de Especial y de la hostelería.

Pues para estar en permanente contacto y agilizar las comunicaciones, se pide la creación de este ente apadrinado por la Generalitat Valenciana y así lo van a hacer llegar por escrito a la Secretaria Autonómica de Cultura y Deportes Raquel Tamarit.

Confiando que Compromís (Raquel es de Compromís) no vea una oportunidad política de aprovechar este ente, pienso que es positivo que exista algo que una a las más de 500 fallas que se plantan fuera de la jurisdicción de la Junta Central Fallera.

La duda es si en este ente entrarían las fallas de Junta Central Fallera o no, y si lo hiciera de que forma.

Espero haber aclarado algún concepto difuso, sobre todo para quien piense que "las fallas de los pueblos deben desligarse de la Junta Central Fallera", cosa innecesaria pues la única ligazón que nos une es el sentimiento fallero y la "germanor", que no es poco.

(Foto: de fallas. com de la despedida de las falleras mayores 2017 en Carlet)

0
0
0
s2sdefault

 

HERRANDO.jpg

Quizá los falleros tendríamos que plantearnos algo seriamente. Y no es solo el año 2020 que ya doy por prácticamente finiquitado. Si no para la supervivencia de la fiesta. De las fallas. De sus hacedores. Y trato de explicarme.

1. Las fallas 2020 ya están casi pagadas cuando no liquidadas.
2. Los artistas suele ser por estas fechas cuando contratan las fallas normalmente. Y aún estamos a tiempo de contratar las del 2021, aunque muchas de ellas ya lo han hecho.
3. Al estar finiquitadas, pienso que lo ideal sería abrir un compás de espera para ver cuando y como quemamos las fallas almacenadas. Fuera de romanticismo. Las fallas 2020 hay que quemarlas antes del 2021 como sea, aunque solo sea por los artistas.
4. Si se hace así cuando antes, y se asume que el ejercicio 2020 ya está perdido, es mejor para todos. Cerrar el 2020 y abrir lo antes posible el 2021 (Cuadros de honor aparte, cuya decisión debería ser de cada entidad independiente) creo que podría suponer una revitalización de la fiesta.
5. Si las condiciones lo permiten, celebrar los actos pendientes. Si no, visto las condiciones en otros ramos, esto sería lo menos gravoso.
6. Si los artistas comienzan a hacer las fallas 2021, pueden seguir trabajando, quizá con menor volumen de trabajo y por ello de empleo, pero conservando el oficio.
7. Y, lamentablemente, viendo que otros ramos ya han perdido casi su posibilidad de recuperar la facturación de este año, igual deberíamos de pensar en el 2021.
8. Y a diferencia del escrito del artista fallero Vicente Herrando Soler, yo propondría que se firmaran ya las del 2021 y dejar las del 2022 para abril del año que viene. Un escrito que deja claro la visión que muchos artistas tienen de la situación en la que están y al que apoyo totalmente.

Es mi opinión no para que sea absoluta, si no para abrir debate.
Os dejo las reflexiones de Vicente:

REFLEXIONES DE UN ARTISTA PREOCUPADO.

"Son días de temor he incertidumbre para muchos,este maldito virus va ha acabar con muchas personas,desde aquí mi más sentido pésame a sus familias,la salud es lo primero,quede claro.

No es de esta desgracia de la que quiero hablar, permitidme que hable del futuro de la "industria" de las fallas, sí!!,la industria!!. Estos desgraciados días he leído muchos comentarios en redes sociales del tipo...:"como se os ocurre hablar de fiestas estando la situación como está"!!.

A estas personas les quiero explicar el porqué,en nuestra Comunidad la fiesta de las fallas y hogueras da de comer a muchas familias, más de las que muchos creéis, indumentarias, pirotécnicos,floristas,etc.,por no hablar de los enormes ingresos generado por el turismo que acude a nuestras poblaciones a disfrutar de nuestra fiesta más internacional...,(somos Patrimonio Inmaterial de la Humanidad!!!!), os lo recuerdo, aunque no sé si sirve de algo.

Pero no!!,yo no quiero extenderme con esos temas,yo, permitidme,voy ha hablar de uno en concreto,el que más me afecta y preocupa,"el futuro de un oficio en peligro de extinción..."!!!. El de artista fallero!!.

En mis cuarenta años trabajando siempre he tenido el privilegio de dedicarme a esta labor singular en el mundo, única!!!,en peligro de muerte... . El "bicho",puede acabar de matarla. Como sabéis llevamos tiempo avisando de nuestra situación precaria, enorme sacrificio para sacar adelante nuestros ejercicios con jornadas laborales interminables y dando gracias aquellos que cerramos la temporada sin números rojos...,y ahora esto..., cuando se suspendieron las fiestas,la incertidumbre y el miedo se me apoderaron, que vamos ha hacer?, cuando volveremos ha empezar?.

En mi caso y en el de la mayoría tenemos alquiladas grandes naves que nos cuestan mucho dinero mantener,por no hablar de los gastos fijos de tener una "empresa" abierta con nuestros trabajadores incluidos,esos gastos continuan... . Afortunadamente mi colectivo representado por los tres gremios se movió rápido y se consensuó con los gobernantes una fecha para plantar nuestros trabajos,en Valencia se habló de Julio, algunas juntas locales se unieron a esa iniciativa,otras lo dejaron para decidir más adelante.

Han pasado las semanas,en los medios de comunicación y las redes sociales cientos de noticias,miles de opiniones de expertos en salud nos llevan a una triste conclusión...,en Julio será imposible plantar fallas, después se habló de Octubre , empieza ha considerarse muy difícil y ahora sin complejos se dice la temida frase para mis compañeros y para mí... ,"Las fallas de este año las plantaremos en Marzo del que viene"!!. A quién pronuncia esta frase y no piensa en más le pregunto...,y mientras que hago con mi nave alquilada?, mis seguros sociales ,mi casa,mi familia?, cierro el taller?.

En mi caso particular cerrar el taller significaría que nunca podría reanudar mi actividad,deshacerme de toda mi maquinaria, herramientas,moldes...,quedarme sin local para poder almacenarlos, inviable ir al banco en unos meses a que me financien el coste de volver ha abrir. Como yo, muchos compañeros, que ya sin el problema del "coronavirus" , estaban pensando en cerrar y buscarse otras salidas laborales. Y llegados a esta situación,en donde vemos que el mundo fallero sigue recluido en sus casas sin poder organizarse, muchos de ellos pensando,si dada la situación podrán seguir apuntados a la comisión por el problema que de nos avecina de crisis.

Ahora pensemos en como solucionar este grave problema, alguna de mis comisiones ya me ha dejado caer una solución,no me quieren dejar tirado y me plantean una idea, aumentar con más piezas las fallas ya terminadas que supuestamente se plantarían en Marzo,esto es de fallas de juntas locales..., en Valencia según los políticos,se pronunciarán en Junio... .

Y hasta entonces que?, esperamos con incertidumbre sin cobrar?. Hasta hace unos días yo confiaba que en Octubre se podría plantar,vistas las noticias sobre la imposibilidad de aglomeraciones de personas durante varios meses,lo dudo mucho. Que se puede hacer?,hace días me contaron una idea que llevo masticando y considero una buena solución para mí futuro y el de mis compañeros de oficio.

FIRMAR CUANTO ANTES LAS FALLAS DEL 22 !!!.No,no estoy loco,me explico,las comisiones,(y ahí entra el VOLEM FALLA!!!!), que puedan pagar algo que empiecen lo antes posible ha darle un primer plazo al artista,este puede empezar ha preparar ideas, mantener gastos inevitables y cuando las comisiones puedan organizarse se cierra un presupuesto a dos años destinado a la falla.

Aquí debo hacer una salvedad,doy un ejemplo...,si una comisión ha destinado 10.000€ en un año,si la falla se hace en dos no debería destinar 10.000€ en dos años, tendría que mantener el porcentaje similar que destina anualmente ha gastar en la falla,por lo que en esos dos años la falla costaría 20.000€,(se que no estoy teniendo en cuenta la crisis que se va ha generar ),es un ejemplo para que me entendáis..., resultado final,

EL 2022 SERÍA UN GRAN AÑO DE FALLAS!!!! .Señor@s,es el momento de demostrar que lo de "VOLEM FALLA" y golpearse el pecho se demuestre con hechos!!!! . Si no se buscan soluciones de viabilidad para el futuro del artista fallero...,EL OFICIO MORIRÁ!!!!,y como ya he comentado por aquí..., el 22 las comisiones plantarán..."UNA ESTORETA VELLETA"!!!!!!!."

0
0
0
s2sdefault

Compromis 03

En estos momentos, creo que es necesario sacar al aire y comentar algo que llevo desde hace tiempo pensando y comprobando sobre la llamada “Sectorial de Fallas”. Pues el tema de la indumentaria oficial es solo la punta del iceberg de la gestión de esta sectorial de Compromís.

Es el grupo dentro del partido que controla el tema fallero a nivel local en Valencia y con menos intensidad, casi imperceptible en algunos pueblos. Pero sin duda, el Cap i Casal es donde se forja la historia diaria de las fallas. Donde nacieron y donde más llama la atención cualquier cosa que se haga y eso hace que se mire con lupa todo lo que acontece.

Aviso que puede ser un post largo y en ocasiones complicado de entender.

Este grupo lleva más de 10 años trabajando para el momento en que pudieran gobernar las fallas poner en práctica sus ideas.
Corría el año 2007-2008 cuando los ahora máximos exponentes de esta sectorial y cabezas pensantes, Josep Lluis Marín y Gil Manuel Hernández, ya venían a la radio a contarnos sus ideas sobre unas nuevas fallas, sobre las fallas franquistas y sobre los libros que habían escrito como base de su idea de lo que para ellos debían de ser las fallas en Valencia, acusando a las actuales de ser “franquistas y decadentes”. Recuerdo frases que dijeron entonces que entroncan perfectamente con lo que ahora está sucediendo.

Casualmente, estas dos personas son las dos que entraron en el Ayuntamiento de Valencia en un concurso público en el que “casualmente” solo ellos cumplían las condiciones expresas puestas por Fuset que se solicitaban para acceder cada uno de ellos a este concurso. Obviamente, los puestos han sido para ellos estando dentro del Ayuntamiento de Valencia como funcionarios.

Esta sectorial es la que se reúne periódicamente y es en la que se deciden los temas falleros y por donde van a ir cada uno de ellos. Vamos, que la decisión de por donde deben de ir las fallas se toma desde un partido político, desde Compromís, que lleva años preparando el terreno y a quienes las elecciones del 2015 les pilló un poco a contrapie pues esperaban gobernar ahora, en el 2019. No entonces. Pero se sobrepusieron y les tocó acelerar algunos temas que aún no tenían madurados.

Y uno de ellos fue el intento de “polinizar” las comisiones y las agrupaciones de falleros adeptos a la causa compromisera para desde la propia base controlar la fiesta. Pero la falta de madurez en este intento y la oposición que encontraron en unas fallas que pasaban del tema pero que les suponía un gran contratiempo pues no consiguieron su objetivo, hizo que se pudiera ver afirmaciones del tipo de que “los presidentes no dejan actuar a las bases y son dictadores” que dijo tras unas fallas el presidente Fuset.

Esta afirmación entraba dentro de una dinámica de impotencia por conseguir el control general. Aunque si que lo habían conseguido en alguna agrupación y en unas cuantas fallas diseminadas “colocando” a presidentes al frente de ellas, pero sin relevancia.

Relevancia nula de estas fallas “reconvertidas” a la causa por elementos internos que han llegado a bombardear anímicamente a presidentes anteriores y relevancia nula ante alguna agrupación que hemos visto como ha intentado ser controlada bien desde la propia presidencia, bien desde algún delegado de sector.

Además, se unió la oposición frontal que desde la Interagrupación se le presentó a la sectorial quienes no han desaprovechado el más mínimo resquicio, como el hecho del 9 de octubre, para intentar desacreditar a su presidente anterior tratando de tirarle encima a las fallas y a las propias agrupaciones sin éxito ninguno. Hecho que unido a la continua pérdida de batallas en las asambleas por parte de Fuset, con hechos hasta ahora insólitos en el mundo fallero como abandono de “casi todos” los presidentes de la asamblea de hace algunos años (curiosamente, uno de los 15 que no se marcharon fue el actual secretario general entonces presidente de la falla Universitat Vella-Pza. del Patriarca) o la reprobación del propio Fuset que sufrió tras avatares varios.

Una Interagrupación que también se intentó bombardear desde dentro, pero sin ningún éxito, todo lo contrario, cada movimiento suponía una unión de todos los presidentes de agrupación y un refuerzo para la figura del presidente.

Ante los nulos resultados y el desgaste sufrido por Fuset y su equipo, con cambios constantes de vice presidentes, la sectorial se ha seguido empleando a fondo para que estos hechos no le desviara de sus objetivos de intentar modelar las fallas a su ideología para que dejaran de ser un obstáculo para poder desarrollar en todos los ámbitos de la sociedad valenciana sus simpatías con lo que sucede en Cataluña, declarado por muchos de sus líderes quienes no se cortan a la hora de mostrarse partidarios del proces.

Tanto es así, que el cambio de secretario general de manera tan radical ha sido porque Ramón nunca aceptó mezclar fallas y política al ritmo que ellos querían lo que les obligó a relevarlo por Chimo García quien parece que es más sumiso a las directrices impuestas por los pensantes de esta sectorial.

Pensantes cuyas doctrinas comparten y difunden los demás componentes, aún sin que en ocasiones entiendan muy bien de que va, o que apenas piensen por si mismos ante la credibilidad de la que dotan a sus máximos exponentes antes nombrados, con la necesaria colaboración de la propia Mónica Oltra y algún que otro presidente o ex presidente de falla, pero con muchísimo menos peso específico que la vice presidenta del Consell.

Y todo esto a pesar de que Fuset tampoco ha seguido ciegamente las indicaciones de la sectorial sabedor que, hoy por hoy, es irreemplazable en la labor encomendada pues con el Reglamento Fallero en la mano, Ribó no tiene recambio para Pere. Y el que hay se niega en absoluto a coger el marrón que supone presidir en estas circunstancias la Junta Central Fallera. Y la sectorial lo sabe y no tiene más remedio que mantener al actual presidente.

Desobediencia que le ha llevado a algún que otro fracaso y alguna que otra discusión con sus compañeros de sectorial, pero que no ha pasado de ahí. Pues el pacto de no agresión es vital para la continuidad de la polinización de la doctrina.

Entendiendo todo esto como un todo, se comprende hechos que estamos viendo desde el principio como son la forma de contratar las fallas municipales, los carteles anunciadores y otros servicios y trabajos que dan una idea de lo que para ellos debe de ser las fallas, aunque no estén en sintonía con la mayoría de falleros. Casos que analizan con cuidado y detalle para no desgastarse más de lo debido pues son sabedores que su nicho de votos no lo tienen en las fallas ni mucho menos. Y la muestra la tenemos en el resultado de las elecciones municipales donde fueron los más votados.

Pero los errores cuentan y uno grave lo tuvo Fuset en la pasada asamblea cuando argumentó que las medidas que toman están en su programa electoral, el de Compromís, y que como habían ganado no tenía problemas en ponerlas en marcha, caso de las carpas, por ejemplo.

Pero esto es terreno resbaladizo que siguen analizando (la sectorial es un constante análisis de hechos, resultados y reacciones de los falleros) para no tener más problemas. Pues la marcha de los presidentes de Malvarrosa-Cabañal-Beteró de la asamblea del martes pasado y su repercusión mediática saben que no es para nada positiva. Y es una más. Y no es puede argumentar algo que todos sabemos que es mentira: los ciudadanos no votaron a Compromís por su programa fallero.

Pero son estudiosos del pasado, no en vano, el presidente de la ADEF (Asociación de Estudios Falleros) es un fiel componente de esta sectorial y conoce muy bien la historia de las fallas, y es un fiel seguidor de la doctrina del partido. Trazan estrategias muy detalladas y con unos elementos de referencia casi imperceptibles para el común de los falleros.

Su trabajo es minucioso, pero a veces falto de experiencia en el mundo fallero. Erróneo con la idiosincrasia fallera. Muchas veces falto de esta experiencia y pecando de supremacismo que choca con la singularidad fallera.

Cuando la izquierda comunista comienza a tener relevancia en la sociedad valenciana a través de la política, analiza sus mayores obstáculos y ven que las fallas es uno casi insalvable. Y comienzan a cambiar la estrategia de considerar a las fallas como un arte menor, sin relevancia social y hostil desde la propia universidad, a ser un gran exponente del arte y de la sociedad tratando de apropiarse de este arte para a través de él, llegar a la gente llana y modelar una parte de esa sociedad amante de las fallas.

Pero la propia dinámica de las fallas de por sí, es un problema, y para ello emplean una fórmula repetida hasta la saciedad tratando de generar conciencia progresista calificando a las fallas “barrocas” como franquistas para intentar crear un caldo de cultivo que provoque rechazo y se vea a las fallas innovadoras como que es el futuro de las fallas. Suponiendo así que el control que ellos intentan ejercer sobre las fallas sea aceptado con estas imposiciones en lugar de dejar que la propia evolución de las fallas sea de forma natural y encaje con la misma evolución de las comisiones. Y junto a esta calificación de “fallas franquistas” hacen converger cualquier tema que les sea contrario a su ideología, aunque nada tenga que ver con las fallas en la dictadura. Pero se quedan tan panchos mintiendo.

La lucha constante de esta sectorial tiene sus frutos, algo verdes (brotes verdes) pero en un terreno bastante árido aún para ellos. Y uno de sus fundamentos para que estos brotes sigan creciendo es el intentar vaciar de contenido las asambleas para que las fallas dejen de decidir nada y sean ellos los que nos digan lo que podemos o no podemos hacer. Es una forma de tratar de compensar la falta de control que les hubiera supuesto las decisiones que se hubieran tomado en un Congreso Fallero “ad-hoc” que pretendían con un alto riesgo de inconvenientes para las fallas.

Son conocedores que las fallas no están unidas. Y una vez desactivado el nexo que suponía la Interagrupación, ven con satisfacción como las fallas no actúan como una fiesta unida. La muestra el abandono de solo un sector de la asamblea cuando la mayoría estaban de acuerdo con ese abandono, pero nadie lo hizo.

Y con estos elementos, siguen haciendo su camino. Un camino que en cinco años no es ni mucho menos el esperado para ellos, pero que en la parte que las fallas no podemos decidir pues depende del Ayuntamiento, no dudan en adaptarla o adaptar las normativas municipales para ello, caso de las luces de Ruzafa o ahora las carpas.

Ellos tienen un concepto de falla que choca contra la propia forma de verlas el común de los falleros y en ello siguen trabajando. Componentes de esta sectorial muy preparados académicamente que ponen al servicio de su partido sus conocimientos para seguir tratando de modelar un boceto que dibujaron hace años y que muchos entran a colaborar, bien por razones económicas, ideológicas o laborales o bien por desconocimiento de la realidad deslumbrados por “la modernidad” que les ofrecen.

La fiesta está decadente pues es parte de su estrategia. Cuando más desvirtuados estén la solemnidad de los actos falleros, más terreno tienen ganado. Los hechos que estamos viviendo constantemente así lo detallan.

Muchos me dicen que están arrastrando las fallas hacia una imagen de perroflautas más cercana a lo que ellos piensan que a la elegancia que hasta ahora emanaba de cualquier acto fallero. Comenzando por la imagen del “presidente nato”, Ribó, en las exaltaciones. Por ejemplo.

El trabajo de esta sectorial es incansable y continuo.

Y son los que manejan las fallas… y lo harán mientras los falleros queramos.

0
0
0
s2sdefault

78326276 2333283406778140 6936005689185665024 o

FUSET NINGUNEA A LAS FALLAS.
Una Asamblea entre líneas.

Desprecia a los presidentes, provoca abandono de todos los presidentes de un sector y deja en evidencia a la Interagrupación.

Llevo tiempo diciendo que las fallas de Primera B para abajo nos tendríamos que unir en una federación que nos representara más allá de lo que hasta ahora estamos viendo que lo hacen las tres entidades que han estado en las mesas de diálogo para el Bando Fallero.

Los presidentes han puesto de manifiesto su descontento a los acuerdos tomados en esas mesas y han dejado en evidencia a los que han participado en ella quienes parece que han evitado enfrentamientos "como los de antes", dando como resultado que las fallas nos vemos perjudicadas notablemente en los acuerdos tomados.

El intento del sector Malvarrosa-Cabañal-Beteró en pleno para tratar de demostrar que las fallas estamos descontentos con lo acordado en temas de carpas quedó en intento que provocó el abandono de los 17 presidentes del sector, pero demostró que tenían razón, avalada posteriormente con la intervención del vice presidente de la falla Carrera Malilla-Ing. Joaquín Benlloch quien ha apoyado el comunicado del sector marítimo, eso sí, sin abandonar la sala, y ha hecho llegar que su sector, Quatre Carreres, también estaba en desacuerdo con esos horarios.

Julian, presidente de la falla Barrio Beteró, ha dejado claro que la actitud de M. José Broseta ha sido de control total sobre las todas las asociaciones de vecinos. Con lo que la facilidad de Fuset para acordar puntos con los vecinos es mucho mayor al ser una sola persona con la que negociar en lugar de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Valencia.

Sorprende, no obstante, la pasividad del resto de asistentes siendo que muchos asentían con la cabeza o veían reflejados sus pensamientos en las líneas del comunicado leído por Julian Carabantes.

El desprecio de Fuset a ese comunicado amparándose en la falta de enfrentamiento con los que han compuesto las mesas de reuniones tiene su "cara B" que tendrán que explicar si así se lo piden sus asociados, las entidades que nos han representado.

La sensación que ha quedado flotando en Jubiocio es que "ahora la Interagrupación ya no es un obstáculo para controlar la fiesta". Cosa que hasta ahora si que lo era pero claro, antes eran "enfrentamientos", ahora como se hace lo que ellos quieren, es buena.

Mucho va a tener que lidiar Guillermo si quiere que la imagen de la Interagrupación no sea de sumisión a Fuset, a Compromís y a su sectorial de fallas. Hoy Pere ha dejado entrever que la falta de oposición ha permitido que se apruebe esta medida que perjudica claramente a las fallas.
Y no lo ha dicho una vez, lo ha dicho varias.

Las intervenciones de los presidentes o representantes de las fallas ha sido rematada por Julio Torras quien ha dejado encima de la mesa una realidad que venimos viendo desde hace tiempo y que hoy creo que ya es conocida por todos: las asambleas han dejado de tener su poder de decisión, se las ha vaciado de contenido y es un mero foro de información de las decisiones que se toman desde el Ayuntamiento o desde las "mesas de negociaciones" sin que los propios interesados, nosotros, las fallas, tengamos ningún poder de decisión. Y para eso se ampara siempre en los representantes de las entidades que encabezan este escrito.

Y la trampa es mortal, si esas entidades aprueban decisiones que la mayoría de falleros rechazamos, el triunfo de Fuset y la sectorial es doble, por una parte han anestesiado y anulado la voluntad popular de las fallas a través de las asambleas y por otra pueden obrar como les plazca en todos los ámbitos sociales que tengan relación con las fallas sin ninguna oposición de los "agentes falleros" que convoca, quienes son utilizados como escudo que avalan esas decisiones.

Hoy lo han dejado claro.

Hoy se ha visto claro. Las fallas no se han visto respaldadas por los que han asistido a las mesas del Bando Fallero.

La culpa es nuestra por dejarles hacer.
¿Seguiremos así?

0
0
0
s2sdefault
Mantenida por eMain